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416 subidas (en distanciamiento social)

Estoy acostumbrado a correr en la montaña, en donde la vista es siempre agradable. Todo lo que sucede allí es entretenido. Sin embargo, la situación por COVID-19 cambió mi rutina de entrenamiento.

Decidí que el confinamiento no podía parar mis ganas de retarme subiedno cuestas. La única cuesta disponible que tenía son las 16 gradas adentro de mi casa. Calculé y subir 1100 metros era igual a subir 407 veces.

¿Qué tiene que ver esto con ser emprendedor? Sencillo, Manuel y yo tenemos claro que hay herramientas que solo pueden conseguirse en lo cotidiano.

Hice 410 subidas porque 407 era un número que no me gustaba y luego hice 416 porque quería que los kilómetros fueran un número cerrado. Las 416 subidas sumaban 14 km.

Además, puse a prueba mi capacidad de convencerme de que podía seguir.

Cuando iba por la subida 250 estaba harto, mareado y mi cabeza me estaba intentando convencer de que a nadie le iba a importar si paraba. El problema era que a mí sí. Yo siempre iba a saber que paré a medio camino y no cumplí la meta, mi meta.

Agregué eso a mi saco de experiencia y de herramientas para la vida, sé que mis ganas de llegar a la meta son más fuertes que mis ganas de estar tirado en la cama sin hacer nada.

Para mí fueron 416 subidas en las gradas, pero esto es una metáfora, aplica a lo que cada persona decida hacer para probarse que sí se puede. Cada vez que dude de si puedo o no, voy a acordarme de la carrera no oficial que corrí durante el confinamiento por el COVID-19.

Ese reto de mí para mí me enseñó que mis ganas pueden más. Me recordó que cuando ya empezamos, estamos más cerca de terminar la tarea que de dejarla botada.

Nota de Manuel: como Danilo solo contó las subidas, pues solo cuenta las 416 veces que subió las gradas (o los 6656 escalones que subió). Pero, para poder contar la subida, tenía que bajar hasta el suelo. Danilo recorrió 13 312 gradas. Así me quedé cuando entendí: 😧